REVISTA ESCOOLTURA

La gente tiene un concepto erróneo de los medios…

La gente tiene un concepto erróneo de los medios…

Por Tonny Alemán

“La gente cree que los medios están para apoyar y eso es una percepción equivocada, están para difundir. Los que están para apoyar son los fans”. 

Gerardo Wario.

El gusto de Gerardo Wario por la música surgió cuando estaba en su apogeo la música colombiana y al mismo tiempo el metal, pero él se considera melómano desde su infancia, cuando escuchaba de todo. “En 1984 yo recuerdo que los bailes de laSecueran con pura música colombiana (la secundaria estaba al pie del Cerro de la Loma Larga, en la Pío X, donde ha vivido toda su vida), y nadie de mis amigos o vecinos era rockero”, recuerda Wario. Ya en la prepa, con más instinto de rebeldía o formación de identidad se inclinó por el rock en general, específicamente el heavy metal y recuerda audiciones (así llamaban a las tocadas en la 15 Florida) con Mortuary y Midas Touch.

Gerardo Wario

Gerardo Wario

            Posteriormente descubre que en el periódico El Sol hacen reseñas de grupos de metal que a él le agradan y empieza a asistir a las tocadas que recomendaban: “Tuve mi etapa de metalero cerrado, y no valoraba otro tipo de música, ni escuchaba nada más, si acaso a El Tri, pero con el tiempo empece a reconocer buenos músicos en otros géneros”.

            Años más tarde, ya como estudiante de Leyes en la Uni, en una ocasión vio un anuncio donde se invitaba a chavos a escribir en una sección juvenil y al pedir informes le solicitaron que escribiera algo. Acababa de pasar un concierto de Guns N Roses en el Universitario y estaban en su apogeo. Wario asistió como público, y vio que el sonido tuvo muchas fallas, el grupo tocó muy tarde, desganado y con un set muy corto ante una asistencia de unas 30 mil personas. Y al día siguiente la nota en el periódico era muy positiva. “Eso no era lo que yo había visto e hice la reseña tal como yo la había visto y a Xardiel Padilla el encargado de la sección ‘¿Qué onda?’ de El Norte en ese entonces le gustó y me quedé”, recuerda.

            Aunque al principio empezó reporteando eventos estudiantiles, con el tiempo pudo escribir más enfocado al rock, entrevistando y haciendo reseñas de muchas bandas de la escena del rock regio de 1993. El Norte dedicaba una página completa a las bandas locales y Wario era uno de los encargados de realizarla, derivando esto en que José Luis Montañez, conductor del programa Distorsión en D-99 leía su sección (y Wario escuchaba el programa) y posteriormente lo invitaría a acompañarlo en cabina, a mediados de 1996.

            Pero aun en 1993 Gerardo realizó una polémica reseña de un concierto de Caifanes (aun no salía el CD El Nervio del Volcán), mismo que abrió la banda Alebriges y La Castañeda, el concierto fue en el Gimnasio del Tec: “En aquel tiempo, quizás por la inexperiencia, empecé la reseña cronológicamente. Y empiezo diciendo que Alebriges me parecía una banda algo fingida, lo consulté con Xardiel y él aprobó mi opinión y escribí lo que yo vi, sin mayor intención que eso. Y a los dos días recibimos una carta con más de 50 firmas reclamandomi reseña, obviamente sí me agüité, porque El Norte en ese tiempo era el medio más fuerte del momento, llegaba quizás al doble de gente que hoy llega. Xardiel me dijo que la tenían que publicar y así fue, por el derecho de réplica. A 21 años de distancia no veo saña o mala intención.

¿Crees que las bandas o la gente de 1993 no estaban preparadas para la crítica?

Aquí en Monterrey los grupos tienen la idea de que los medios están para apoyar, y me parece que es una percepción equivocada, porque están para difundir, los que están para apoyar son los fans, los familiares, la novia, los amigos o el manager, pero el medio no está obligado a apoyara las bandas. Obviamente había medios especializados que sí tenían esa vocación, como lo hizoJuan Ramón con su programa Desvelados.

¿Qué pasó después en tu manera de escribir tras esa carta replicante?

Me volví muy consciente de la relevancia que los medios podían tener. Pero también fui desarrollando un lado crítico. La gente muchas veces quiere leer en la reseña del concierto algo como ‘Y el cantante subió al escenario y dijo ‘Hola, buenas noches Monterrey’ y eso da mucha flojera leerlo y escribirlo. Cuando ya has visto muchos conciertos, pues te fijas en cosas más relevantes. Tiene que ver con que a ciertas bandas la gente las ve por primera vez y uno ya las ha visto más  veces. Incluso vas creciendo y, por la edad, ya no puedes entrevistar bandas locales, porque generalmente te dicen lo mismo y porque te das cuenta que al lector no le interesa leer ‘paja’. Eso de que ‘ensayábamos en la casa de mi tía y buscamos un sonido original, etc.’. Al lector que no es amigo de ellos, le da mucha flojera eso.

¿Cuál es tu visión de la década de los 90s en el rock regio?

Siento que está sobrevalorado el concepto de ‘la avanzada regia’, sí fue importante, y finalmente hubo una relevancia real. Fue de un movimiento de dos o tres años, donde firmaron 4 o 5 grupos con disqueras que en la actualidad ya casi no son necesarias.

            No hubo una continuidad en la escena. Y siento que está sobrevalorada porque pregunto ¿cuántos grupos de la ciudad pueden hacer una tocada en la que asistan mil personas pagando un boleto de $200 pesos que sería un precio muy digno para entrar a un concierto, considerando lo que te cuesta una banda internacional de $500 pesos para arriba. Recientemente lo hicieron Espantosas X por su aniversario, quizás Inspector y Jumbo, el Gran Silencio batallaríapara lograrlo… ¿y de ahí para abajo? A Band of Bitches no los vende, quizás Zurdok por su regreso sí, pero Chetes sólo no…

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