REVISTA ESCOOLTURA

Yo no sé ustedes: De Curiosidad

Yo no sé ustedes: De Curiosidad

Yo no sé ustedes, pero si yo fuera el gato, ese al que mató la curiosidad, ya hubiera muerto fácil unas 200 veces, porque no resisto, no controlo, no soy apta para aguantar la curiosidad sobre algo. Soy algo así como la chica de las películas de terror a la que todos le gritamos “¡no entres!, ¡no entres!”, mientras vemos la película, por que sabemos que la van a descuartizar y aun así la muy sexy, rubia y tonta entra!

Y porque se que no puedo aguantar la curiosidad, porque el destino, el karma o Satán como quieran llamarlo, me puso a prueba esta semana. Resulta que mi hijo dejó abierto su facebook en mi celular y yo al percatarme inmediatamente lo cerré, y en eso, ese pequeño diablito, ese, el que hemos visto en programas de Eugenio Dervéz, en los chistes de pepito y en el capitulo de los Simpson donde Homero se droga, se posó suavemente en mi hombro y me dijo con voz muy dulce: “no estaría mal que dieras un vistazo a sus conversaciones”, y yo tratando de hacerme la fuerte dije: “¡no!, ¡no lo haré!”, a lo que el respondió “¿y si está hablando con gente mala?”, entonces cuando menos lo esperaba y no se ni como fue, lo juro, ya estaba viendo el perfil de mi ex, las fotos de una ex amiga a la cual bloqueé y casi queriendo comentarlas, con algo como “te anda buscando pinocho, viene a que le regreses su nariz” jajaja!

Yo se que husmear en el cel, en el facebook, o en la cartera, como hacia mi mama con mi papá cuando yo era niña, no está bien, pero es como un gen que implantaron en mi organismo, ¡no lo puedo evitar! Yo se que no soy la única, por que varias amigas y amigos me han contado las cosas que han descubierto por andar husmeando donde no deben, he sabido hasta de matrimonios que han terminado por que ella o él lo engañaba cibernéticamente, tenían un ciberamante, con el que sostenían sexo cibernético, en el cual me imagino los orgasmos eran cibernéticos, me pregunto si esos orgasmos serán diferentes a los que tenemos tradicionalmente o tal vez son más placenteros que los que tradicionales que yo he tenido y estoy aquí, perdiendo el tiempo escribiendo en lugar de experimentar el cibersexo, pero creo que me estoy desviando del tema, mejor esto lo escribiré después más detallado.

Yo no sé a ustedes, pero yo les cuento esto porque a mi me gustaría saber qué piensas tú o ¿qué te ha pasado a ti?

Por: Chuchita, “a la que bolsearon”.

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